Relacionar a Bucaramanga con el homosexualismo y el travestismo es poco común. La Ciudad Bonita es famosa, además de sus parques, por sus tradicionales costumbres en las cuales el homosexualismo no tiene cabida por ser una inclinación sexual que se conecta con la ‘modernidad’. Sin embargo, a paso lento esta minoría santandereana ha ido ganando terreno en el campo de la inclusión social.
Muchos atribuyen el reciente crecimiento de población gay en la región a los efectos provocados por la televisión internacional y nacional en los que se reflejan casos como el de ‘Laisa Reyes’. Además, lo que para la iglesia y ciudadanos más conservadores puede ser un mal ejemplo, para la misma comunidad gay, esta clase de estereotipos resultan molestos.
Natusha, uno de los tantos travestidos que se encuentran en el sector de estilistas que trabajan en el centro de la ciudad y que tienen el espacio libre para desarrollar este estilo de vida, afirma que su lucha apunta a “dejar de ser vista como si él fuera extraterrestre y que la gente cambie el pensamiento respecto a que los travestis le hacen mal a la sociedad”.
Pasada la etapa de aceptación de su condición de gays, estos hombres, a veces afeminados, intentan vivir, adaptarse ellos mismos -y a su entorno- a ese nuevo estilo de vida.
Pamela: Poca controversia, mucha admiración
Ganar un reinado en el colegio vestido de mujer fue suficiente para que Pamela descubriera quien quería ser el resto de su vida. El niño, que a sus trece años iniciaba su etapa de desarrollo, comenzaba a desear que le crecieran los senos, vestirse como sus compañeras y maquillarse con labial rosa para iniciar la conquista con los chicos.
-Cuando me desarrollé a los 13 años me di cuenta de que sentía atracción por los hombres, pero hasta los 21 años comencé a cambiar físicamente.
-¿Y cómo fue el proceso hasta llegar a la Pamela de hoy en día?
-Desde los 13 a los 21 empecé a mirar como se arreglaban y maquillaban las mujeres, para luego poder hacerlo yo misma”.Hoy, un par de décadas después, Pamela es una reconocida estilista de Bucaramanga que no quiere recordar su antiguo nombre, no porque tenga malos recuerdos de su niñez, sino porque está feliz con lo que ahora es: un travestido que algún día decidió salir a las calles mostrando físicamente como se sentía por dentro.
Su salón de belleza, ubicado en Cabecera, es uno de los más visitados por hombres y mujeres que no se sienten incómodos con la persona que les corta el cabello y los arregla, por el contrario confían plenamente en su “buena mano” para estilizarles el pelo.
-A mi me admiran y me quieren mucho mis clientes porque a diferencia de como muestran a los travestidos en programas de televisión, yo soy muy decente y visto adecuadamente. No me gustan los escándalos ni las extravagancias.
-¿Y tiene una pareja estable?
-Sí, tengo una relación de cinco años y medio y es muy estable. Siempre he tenido pareja, me gustan las relaciones duraderas y cuando termino con alguien luego aparece otro, pero siempre constante.
-¿Han pensado en tener hijos?
-No, ni queremos tampoco porque para criarlos así, no.Su cabello largo y rubio y su gran estatura y voluptuosidad, contrastan con su delicadeza y el porte de reina que tiene. “Demasiado elegante y bonita para no ser mujer, demasiado decente para ser un travestido”, son algunos de los comentarios que murmuran algunos de sus clientes, que sentados en un gran sillón y pasando hojas a una revista de moda, esperan el turno para que Pamela los atienda.
Algunos se han atrevido a compararla con la controversial travesti Endry Carreño, mejor conocida como Laisa en la novela “Los reyes”. Pero a Pamela no le gusta ser comparada con ella, y aclara que lo único que ha enseñado este personaje es a que las personas sean más abiertas con la comunidad gay.
-Siempre nos muestran metiéndonos con hombres casados y si la gente cree que somos así estamos en la olla.
-Pero Endry, o mejor Laisa, es famosa y ha abierto espacios en la sociedad colombiana…
-Laisa es como la chistosa de la novela y de cierta forma la ridiculizan. Tampoco es que nos hayan abierto un espacio como tal.Entre los concursos de belleza en que ha participado, la peluquería y las comparsas de Orgullo Gay que se celebran en junio de cada año, Pamela disfruta cada momento de su vida proyectando lo que alguna vez aceptó ser. Su anhelo es que la comunidad gay sea reconocida social, religiosa y legalmente como un grupo con los mismos derechos que tienen los demás ciudadanos, especialmente en los matrimonios de personas del mismo sexo, que en Colombia aún no son aceptados.
Los riesgos de querer ser mujer
En su afán de parecer mujeres, los ‘transformistas’ se hacen cirugías - implante mamario, lipoescultura, implantes de glúteos, implante de pómulos, silicona en los labios, entre otras - pero además toman hormonas para cambiar la voz y disminuir el bello facial.
Esto lo logran a través de inyecciones de Mesigina o pastillas anticonceptivas como Diane. Sin embargo la Doctora revela que aunque estos procedimientos ayudan a ciertos cambios físicos principalmente en la piel y en los senos y la alteración espermatogénesis - formación de los espermatozoides - quienes lo practican no se encuentran en riesgo o vulnerado drásticamente la salud de ellos.
La psicóloga profundiza de la siguiente manera “Los riesgos básicos de toda cirugía son universales, como la exposición a la anestesia, claro que cuando se trata de intervenciones para cambio del miembro, pueden presentarse problemas para la micción. Las complicaciones más importantes son en la parte sicológica por la expectativa que ellos tienen para verse como una mujer”.
Por tal razón, la profesional resalta que sólo cuando se tiene la edad adulta estas personas deberían tomar ese tipo de decisiones porque es necesario que tengan plena conciencia y responsabilidad al respecto.
Por el complejo de Edipo
Lo que para algunas personas es un trastorno mental, es para otras, como la estudiante de psicología Edelmery Correa, una desviación sexual. “En la mayoría de ocasiones ocurre que hay una mala resolución del complejo de Edipo”.
Según una de las publicaciones en Internet del programa “Más que Piel” de Teleantioquia, “el Complejo de Edipo es el conjunto organizado de deseos amorosos y hostiles que el niño experimenta respecto a sus padres. En su forma llamada positiva, el complejo se presenta como en la historia de Edipo Rey que se enamoró de su madre. En su forma negativa, se presenta a la inversa amor hacia el progenitor del mismo sexo y odio y celos hacia el progenitor del sexo opuesto”.
Según Edelmery Correa, cuando existe la ausencia de uno de los padres, los bebés pueden verse afectados psicológicamente y en su futuro como consecuencia de su conflicto por la afinidad sexual.
“Quienes primero salen del ‘closet’ son aquellos que aceptan y asimilan que son diferentes. Son quienes más se quieren y tienen más alta su autoestima, asegura Claudia Estévez estudiante de psicología de la UPB.
Pamela está de acuerdo con esta afirmación, pues cree que para mostrarse como es ante una sociedad que critica y destruye, se necesita de mucho amor propio y mucha valentía. A ella ya no le importan los comentarios que la gente hace cuando pasa por la calle tomada de la mano con su pareja.
Para ella es más importante saber que hay gente que la respeta y que la admira por lo que es y sabe hacer, haciéndola sentir incluida en una mayoría que pretende mantener una igualdad de condiciones y pasando a un segundo plano la característica que la ha hecho formar parte de una minoría discriminada y mal llamada por la sociedad.
hay alguna forma de obtener el correo-e de pamela por esta via?... cualquier informacion se la agradecere
megutaria tener una amiga berdadera guei pero sinsera gracias
soy de bogota pero encontre que los mejores trans de colombia estan aqui son los mas lindos que he podido ve,me gustaria entablar una linda relacion con alguno de ustedes me escriben gracias chao